domingo, 29 de noviembre de 2009

Carta a un amor que no se olvida

Por más que diga que ya te olvidé, tú sabes que no es así
porque tú marcaste mi corazón y mi mente, aunque ahora cada uno ya tiene caminos diferentes siempre sabíamos de nosotros inconcientemente.

No es el mismo sentimiento, el que alberga mi corazón de aquella hermosa, conflictiva y lejana relación de hace un buen tiempo pero realmente aún sigo deseándote lo mejor sin razón.

Ya quedó olvidado todo daño que haya sentido y que afectó mi corazón de manera irracional, pero salve todos lo buenos momentos que pasamos juntos, todo lo que me enseñaste y lo fuerte que me volví por ello.

De un tiempo a esta parte no hay llantos, ni reproches, ni suplicas, no hay más que recuerdos en el fondo de mi corazón al verte, pues el tiempo ya me liberó del sufrimiento de no tenerte.

Ahora te veo y eres sólo un amigo,
ahora te veo y entiendo que fue lo mejor
el fin de nuestra relación
ahora te veo y sigues igual
sin confiar, sin creer, sin comprender
sin dejarte amar por ella , tu nuevo querer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario